Abr 26, 2026
En el mercado inmobiliario de Mallorca, hay factores visibles, como la ubicación o la arquitectura, y otros menos evidentes que marcan la diferencia: los tiempos, la seguridad jurídica y la capacidad real de ejecutar un proyecto.
Hoy, el Ayuntamiento de Palma está impulsando un cambio estructural en la tramitación de licencias urbanísticas que redefine el escenario para promotores, inversores y compradores internacionales.
El nuevo modelo se basa en las Entidades Colaboradoras Privadas Urbanísticas (EPCU), un sistema de colaboración público-privada donde estas entidades realizan la validación técnica y jurídica de los proyectos, mientras que la administración mantiene la aprobación final.
En la práctica, esto permite reducir de forma significativa los plazos de concesión de licencias, situándose en algunos casos en torno a un mes.
Licencias urbanísticas en Palma Mallorca equipo revisando proyecto EPCU
La mejora en los tiempos introduce un factor clave en el mercado inmobiliario: previsibilidad. Esto permite planificar inversiones con mayor precisión y reducir incertidumbre.
El Ayuntamiento trabaja en una reducción de tasas urbanísticas aplicable tanto a proyectos gestionados a través de EPCU como a expedientes en curso que se adapten al nuevo sistema.
Este nuevo marco permite acelerar la ejecución de proyectos, optimizar costes y reducir riesgos, reforzando el posicionamiento de Palma frente a otros destinos mediterráneos.
Equipo técnico y arquitectos revisando obra en Mallorca
Actualmente operan varias entidades colaboradoras, entre ellas ADDIENT, AECLU, AUCATEL y EICI.
Este sistema no modifica la normativa urbanística, pero sí transforma la forma en que se gestionan los proyectos, aportando mayor claridad, eficiencia y seguridad en la toma de decisiones.