Nuevo Club de Mar: la transformación que redefine el Paseo Maritimo de Palma

Nuevo Club de Mar: la transformación que redefine el Paseo Maritimo de Palma

Abr 21, 2026

Hay proyectos que no solo renuevan un edificio o modernizan una infraestructura.

Hay proyectos que cambian la forma en la que una ciudad se relaciona con el mar. El nuevo Club de Mar Mallorca pertenece a esa categoría.

En exclusiva para MallorcaSite, hemos tenido la oportunidad de recorrer sus nuevas instalaciones junto a José Luis Arrom, director general del club, en una visita guiada que nos ha permitido conocer no solo el resultado final, sino también la visión que ha acompañado esta transformación durante años.


Photo credit clubdemar-mallorca

Lo que hoy se presenta como una reapertura largamente esperada comenzó a tomar forma hace más de una década, y ha requerido una revisión profunda de concepto, escala y usos. Tras cinco años de obra y una larga evolución del proyecto, el nuevo Club de Mar emerge como una de las intervenciones más relevantes en la fachada marítima de Palma en las últimas décadas.

Un proyecto que va mucho más allá de la náutica

El nuevo Club de Mar no se entiende únicamente como una marina adaptada a las exigencias actuales del sector náutico internacional. Su ambición es mayor. La intervención ha buscado redefinir la relación entre puerto y ciudad, abrir recorridos, suavizar límites y devolver al Paseo Marítimo una nueva continuidad visual, social y urbana.

Durante el recorrido se percibe con claridad esa voluntad de crear algo más que un edificio. El club se ha concebido como una secuencia de espacios conectados, donde la arquitectura acompaña el movimiento y donde la experiencia cambia a medida que se avanza por patios, terrazas, zonas abiertas, áreas de transición y espacios de mayor privacidad.

No se trata solo de llegar, sino de recorrerlo. Y es precisamente en ese recorrido donde el proyecto revela su escala real.


Una nueva etapa para el Club de Mar y para Palma

La transformación responde también a un cambio de época. El Club de Mar, fundado con una vocación pionera en el Mediterráneo, necesitaba adaptarse a un nuevo contexto, con embarcaciones de mayor tamaño, servicios más exigentes y una visión más contemporánea del puerto como lugar de encuentro, experiencia y ciudad.

Hoy, esa evolución se traduce en un club más abierto, más permeable y más conectado con Palma, sin perder el carácter reservado y cuidado que siempre ha definido a esta institución.

El resultado reposiciona al Club de Mar dentro del mapa de las grandes marinas del Mediterráneo, pero también aporta algo igualmente importante, una nueva energía urbana para esta parte del Paseo Marítimo.

Photo credit instagram clubdemar-mallorca

Gastronomía, terrazas y vida social, una nueva capa de experiencia

Uno de los aspectos más interesantes de esta nueva etapa es el papel que jugará la gastronomía dentro del conjunto. Lejos de ser un elemento secundario, aquí forma parte del concepto general del proyecto y de su vocación de abrirse a la ciudad.

El nuevo Club de Mar incorpora espacios abiertos al público con una selección cuidada de locales, tiendas y propuestas gastronómicas que aportarán vida al entorno durante todo el día. Entre ellas, una cafetería integrada en el recorrido del club y un restaurante de inspiración mediterráneo peruana, una combinación especialmente atractiva para un enclave como este, donde la experiencia del lugar importa tanto como la propuesta culinaria.

También hemos tenido la oportunidad de visitar la zona privada para socios, una parte del club que mantiene un carácter más reservado, aunque con espacios que, en determinados horarios y bajo reserva, también podrán abrirse al público para disfrutar del restaurante en un contexto más exclusivo.

El regreso de la noche al mar

Otro de los puntos que merece especial atención es la recuperación de la vida nocturna vinculada al mar. En una ciudad como Palma, donde el frente marítimo ha sido históricamente uno de sus grandes escenarios sociales, esta reactivación tiene una lectura clara.

Dentro de esta nueva etapa destaca Mar Salada by Crudo Brasería, cuya puesta en marcha marca el regreso de un espacio pensado para combinar restauración, terrazas y ambiente nocturno junto al puerto. La previsión es que a partir de junio el conjunto de la oferta funcione ya con plena normalidad, consolidando una nueva etapa para esta parte del Paseo Marítimo.


Photo credit última hora

Su ubicación es especialmente acertada. Se sitúa en un edificio independiente, separado del cuerpo principal del club y con parking propio, lo que permite activar este uso de forma autónoma y sin interferir en la dinámica interna del resto de las instalaciones. Esta independencia ayuda a articular mejor los distintos ritmos del lugar, tanto de día como de noche.

La lectura es clara, devolver vida a la noche de Palma junto al mar, sin comprometer la convivencia con el entorno residencial.

Interiorismo y paisaje, actualizar un clásico sin perder su memoria

Más allá de la arquitectura, uno de los grandes aciertos del proyecto está en la forma de trabajar su atmósfera interior y su relación con el entorno.

El interiorismo propone una lectura contemporánea del club clásico, elegante, serena y bien medida, sin caer en gestos evidentes. Hay una voluntad clara de modernizar sin romper, de actualizar sin borrar la memoria del lugar. El resultado es un equilibrio sutil entre tradición y presente, donde cada espacio transmite continuidad y coherencia.

El paisajismo, por su parte, introduce vegetación y escala humana en un entorno tradicionalmente más duro, aportando frescura, ritmo y una conexión más natural con el paisaje mediterráneo. Un trabajo silencioso pero esencial, que acompaña la arquitectura y refuerza la experiencia del recorrido.

Una visión más abierta, más contemporánea y más conectada con Mallorca

Lo más interesante del nuevo Club de Mar es, quizá, que no se limita a ofrecer mejores instalaciones. Propone una nueva manera de entender este enclave, no solo como marina o club social, sino como pieza urbana, como punto de encuentro y como nuevo escenario para una Palma más abierta al mar.

Desde MallorcaSite, poder conocer este proyecto desde dentro nos ha permitido entender que su valor no está únicamente en la inversión, en la escala o en la renovación arquitectónica. Está en la visión.

En cómo se ha reinterpretado un lugar emblemático de Palma para hacerlo más actual, más habitable y más conectado con el estilo de vida mediterráneo que hoy define a la isla.

Hay lugares que no se explican del todo desde fuera.

Hay que recorrerlos.